Registro de señales
Un registro curado de hechos nuevos sobre el fenómeno de drogas en México que las fuentes documentales publican entre una edición y otra del índice: una sustancia o adulterante emergente, un cambio normativo, una alerta sanitaria, un patrón de mercado, un dato publicado. Cada señal lleva sus fuentes verificadas y una lectura de en qué dimensiones del índice incide. Vive dentro de cada evaluación, en la pestaña Señales, y muestra solo las señales de su país.
Qué es y qué no es
México no cuenta con un sistema nacional de alerta temprana en operación (la guía regional de 2023 de OEA/CICAD lo documenta). Este registro no ocupa ese lugar institucional: documenta, con método declarado, en un vacío real. Registra y notifica; no emite alertas de autoridad sanitaria.
Cómo entra una señal
Cada quince días se recorre un catálogo público de fuentes vigiladas (diario oficial, alertas del regulador sanitario, boletines internacionales y regionales, boletines de los estados centinela, observatorios y prensa especializada). El barrido corre en sesión con el equipo y deja bitácora de toda consulta, incluidas las que no encontraron nada: "sin novedad" también es un dato, y una fuente que deja de responder es en sí misma un evento del registro.
- Lectura. Un agente lector por fuente propone candidatos: una frase que dice el hecho, no una interpretación, con su cita textual y sus fuentes.
- Crítica. Un agente independiente intenta refutar cada candidato: si la cita sostiene el título, si otra fuente lo contradice, si es interpretación disfrazada de hecho. Lo refutado se conserva con su motivo.
- Compuerta. Un verificador determinista comprueba que cada URL responda (origen o espejo de archivo), calcula la huella sha256 de la copia y localiza en ella el pasaje probatorio, textual. Lo que no pasa se conserva con sus motivos.
- Notificación. Una señal con la cadena completa (crítico que no la refutó, compuerta pasada, cada fuente con huella y doble fecha, cita localizada) entra al registro como notificada en el momento de la carga. No hay revisión humana previa: el registro no mueve el índice, y la revisión humana se reserva para lo que sí lo mueve.
Una señal es una alerta, no un archivo. Cada barrido tiene una ventana de novedades (60 días
hacia atrás desde su fecha, salvo que el barrido declare otra): solo entra al registro lo que
ocurrió dentro de ella. Un candidato con un hecho anterior no se carga, aunque tenga la cadena
completa, y una señal ya cargada que queda fuera de la ventana de un barrido posterior pasa al
estado terminal fuera de ventana, con su evento en el ciclo. El registro no es
un archivo de evidencia ni una memoria: para eso están el corpus y las relecturas.
Estados y supervisión
candidata es el estado de partida. Desde ahí, el expediente la lleva a
refutada por el crítico, caída en la compuerta o
notificada. Una señal notificada puede ser retirada por cualquier
persona con rol Investigador o Adjudicador, con motivo obligatorio; el retiro queda registrado
con usuario y fecha, y es reversible por el mismo camino. Nada se borra: una señal retirada
sigue en el registro con su expediente entero.
Urgencia, gravedad, certeza
Tres preguntas distintas, nunca fundidas en un solo grado: cuánto tiempo hay, cuánto daño implica, cuánto se sabe. Las asigna el lector y las revisa el crítico; son la lectura de Polaris sobre el hecho, con su porqué a la vista, no un dato verificado por la compuerta.
Cómo se lee la ficha de una señal
La ficha muestra el análisis final y la evidencia; el trabajo interno queda como dato de auditoría. Arriba, un título corto con el sujeto institucional que suscribe el acto, y el tipo, la fecha y el lugar del hecho. El resumen, en dos párrafos: qué pasó (quién, qué, cuándo, dónde, cifras) y qué acredita y qué no, en qué dimensiones presiona y en qué sentido. Debajo, urgencia, gravedad y certeza en una línea (el porqué de cada una se lee al pasar el cursor) y, cuando la señal es un dato publicado, una tabla de cifras con su origen al pie. Fuentes: cada una con enlace, una frase que dice qué es, cuándo se publicó y cuándo y de dónde se tomó la copia, y "ver la cita en la copia", que muestra el pasaje elegido por el lector con la cita resaltada, tal como está en esa copia. Incide en: las dimensiones del índice, la dirección y el porqué. Ciclo: una línea con el estado, el barrido y la fecha de verificación, y el gesto de retiro para los roles que trabajan la evidencia.
La carga es un acto de Polaris; el usuario que la autorizó queda en la base, no en la ficha. El crítico independiente y la compuerta solo aparecen en pantalla cuando una señal fue refutada o no pasó la compuerta, porque ahí explican por qué no se muestra como notificada. Cuando el crítico aprueba con corrección, lo que se muestra es la señal ya corregida. La fecha del hecho es la que la fuente primaria le da al acto (publicación en el Diario Oficial, emisión de una alerta, corte de un dato), no la de los antecedentes que ese acto pueda citar.
Lectura RC2: en qué incide
La ficha de cada señal se lee en tres tiempos: qué pasó (el título y la cita textual que lo sostiene), cómo lo sabemos (las fuentes con su huella, y la verificación del crítico y de la compuerta) y qué significa (la lectura de Polaris). Dentro de esa lectura, el bloque "Incide en" dice en qué dimensiones del índice incide la señal y en qué dirección presiona: al alza, a la baja, ambivalente (en los dos sentidos a la vez) o prueba de contraste (no presiona, pero pone a prueba una lectura optimista), cada una con su porqué. La escribe un lector y la revisa un crítico independiente, con las reglas de evidencia del método: una ley o un programa anunciado no es implementación, una norma sola no justifica una lectura favorable, y lo subnacional no se extrapola a lo nacional. En esta etapa la lectura es por dimensión; bajar a indicador es un paso posterior.
Es un insumo para las relecturas: señal y evaluación son cosas distintas, igual que proyección e índice. Ninguna señal mueve un semáforo; la adjudicación sigue siendo un acto humano en la pantalla de codificación. Por eso el registro no aparece dentro de la ficha del indicador: son cosas aparte. El tablero permite filtrar por dimensión incidida.
Una palabra del vocabulario presupuestario: ministrar
En los convenios del Diario Oficial, "ministrar" es entregar efectivamente un recurso presupuestario (la ministración de un subsidio). No es una errata de "administrar". Cuando una señal dice que un recurso "se ministre", quiere decir que se entregue de verdad, y la regla aplicable es que un convenio suscrito no es implementación.
Lo que el registro no puede hacer
- No emite alertas de autoridad sanitaria; documenta y notifica.
- No verifica la verdad de una afirmación; verifica que la cita exista en la fuente archivada. Una cita auténtica puede sostener una afirmación equivocada.
- No mide prevalencia: sus conteos son el piso de lo detectado por estas vías, no el fenómeno.
- No convierte la incertidumbre en certeza: la declara.
- No mueve el índice: las señales alimentan las relecturas, no los semáforos.
- No es exhaustivo: cubre el catálogo declarado de fuentes vigiladas, versionado con el código (
data/ws/catalogo_fuentes_v1.json); la página de barridos de la evaluación dice, por cada barrido, cuántas fuentes se leyeron y cuáles no respondieron. Hoy los cinco portales oficiales estatales del catálogo no se pueden leer desde fuera de México; el eje territorial del registro queda declarado como ciego.
La responsabilidad editorial de la plataforma y su contacto se publican en Acerca de.